El cambio climático no solo altera el clima que sentimos, también transforma profundamente el suelo que nos alimenta. El aumento de temperaturas, las lluvias irregulares y los periodos de sequía están acelerando la degradación de los suelos agrícolas, reduciendo su fertilidad, erosionando su capa más fértil y afectando directamente la soberanía alimentaria de miles de comunidades rurales.
Aprende más de este tema con Otilio Arturo Acevedo Sandoval, investigador de la Universidad Autónoma del Estado de Hidalgo, nivel 2 reconocido por el Sistema Nacional de Investigadoras e Investigadores (SNII).